La vida es salir sin paraguas de casa, recibir una ducha poco alentadora y coger un resfriado de para qué te cuento.
La vida es llegar a casa y conectarte a las redes sociales, stalkear a tu pareja y darte cuenta qué no, no eres su centro...¡Ah, espera! No, bueno sí, estás ahí, te ve, te dice lo mucho que le gustas y te quiere, pero espera. . .Ahora has notada que le posteaste una nota de amor hace unas semanas y solo le ha dado like, un puto like, entonces no!, cómo es eso posible, tercera guerra mundial, buscas a Juanita, Pepita, Anita, ¡Qué!? A todas le ha comentado. Entonces tu frágil corazón no puede con tanto, estás colapsando. Tus dedos comienzan a escribir con una rápidez que no sabías que tenías: EXPLÍCAME POR QUÉ?, QUÉ HICE YO PARA MERECER ESTO?, NO ME QUIERES VERDAD?, QUÉ TIENE ELLA?, SON SUS CURVAS? NO! O SU CABELLO LARGO Y SEDOSO? DIMEEEE! SI NO ME QUIERES DIME Y TERMINAMOS. . .VETE CON ELLA.
Entonces volvemos al incio.
Sales porque necesitas ser un zombie, ir hasta la casa de esa z*** y devorarte su cerebro por colgar fotos tan provocadoras. Pero no, solo lo imaginas, entonces confundes tus lágrimas con la lluvia de esa noche, y solo caminas sin rumbo, preguntándote, qué hiciste para merecer esto. Esa noche te pierdes en tu interior, escuchas el claxon de un carro, una, dos, tres veces, y pasa el carro desviándote, te cae agua de un charco de lodo. Pero entonces despiertas, estás en tu cama y es tu mamá diciéndote que vas tarde, qué dejes las borracheras. Qué a ese paso nunca vas a terminar la universidad. Te ha lanzado un balde de agua, entonces te diriges al baño y escuchas su voz de fondo. Tropiezas con algo cayendo de esta manera de nalgas y piensas: Al menos algo bueno hoy, ojalá se hinchen porque también llegué tarde a la repartición de estas. Te cambias, estilo mujer poco femenina, coges un pan y te despides de todos, mientras tu madre sigue con su sermón. Corres al paradero y subes al colectivo. Está sonando tu canción favorita de Twenty One Pilots. Piensas que es una pena que Tyler, el vocalista, esté casado. Odias ser morena. Odias a tu ex novio, por qué sí, este te dejó por inmadura e intensa, y se fue con la culona del insti. Odias a todos. Pero estás feliz, porque suena esa canción y porque tu cabello no será largo y sedoso, pero se está balanceando al ritmo del viento, sabes que te estás despeinando de manera brutal, pero no te importa, solo sonríes.
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